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El Rincón del Principiante

A modo de prólogo

Desde estas páginas queremos ser una ayuda para todos aquellos que después de haber visto mil y un modelos de caravanas y al final de muchas dudas y comparaciones se han decidido por el modelo que más les gusta, toda la familia muy contenta, ¡¡ por fin tienen la caravana!!

Y van a ir allí y allá y un poco mas lejos, que bien. Pero se acerca el momento de enfrentarse "a solas" con otro montón de dudas que surgen desde el momento que nos la entregan y el vendedor nos explica muy amablemente como funciona esto y lo otro... pero la verdad tanta información en tan poco tiempo y los nervios de que vamos a conducir por primera vez un remolque de tantos metros de largo y además pesa un montón, apenas nos deja centrarnos en cada uno de los detalles que deseamos conocer.

Eso sí, nos la entregan enganchada, todo a punto para la marcha, pero ¿y cuando seamos nosotros los que tengamos que ponerlo todo en condiciones, además de tomar decisiones que no sabemos cuál será su resultado? Tranquilos, que la experiencia es la madre de la ciencia, eso dice el sabio refranero español, además añadiríamos otro: "Nadie escarmienta en pellejo ajeno", pero si las múltiples sugerencias que vamos a exponer os van a servir, aunque sea un poquito, pues objetivo conseguido. 

 

La Carga, Distribución de Pesos

Como lo primero que se hace es cargar la caravana con todos los utensilios que necesitamos, lo que haremos será bajar las patas traseras (si no está enganchada al coche) para evitar que se levante la parte delantera. Ahora necesitamos conocer cuál es la forma idónea de colocación para evitar un desequilibrio y surjan dificultades en su conducción. Hay que partir de la base que los mayores pesos deberán ir en los tambuchos o arcones inferiores y procurar que estén repartidos lo más equitativamente posible entre los dos lados; por ejemplo, si ponemos el avancé que pesa 25 kg aproximadamente en un tambucho, en el del lado opuesto debemos poner cosas que pesen más o menos lo mismo. Lo más ligero deberemos ponerlo en los armarios altillos, pero procurando que no estén llenos a tope para evitar que se puedan abrir, con el consiguiente riesgo de caída de los objetos. Así cuanto menor sea el peso de la parte superior de la caravana, el centro de gravedad estará más bajo, por lo que contaremos con una mayor seguridad al circular, reduciendo el balanceo y riesgo de vuelco. También es interesante memorizar, dentro de lo posible, dónde hemos ido poniendo las cosas, pues cuando no las encontremos, no sólo los nervios se ponen a flor de piel, sino que además revolveremos toda la caravana.


Cofre Delantero

Aquí se encuentran los reguladores para conectar las bombonas de gas, es pues el sitio idóneo para poner tanto la que vayamos a utilizar como la de repuesto. En algunas viene también el depósito de agua potable con sus conexiones; además caben algunos útiles para los que se desee un rápido acceso, pero tendremos que tener en cuenta que el peso de la lanza en la mayoría de los casos no deberá superar los 75 kg. Lo ideal alrededor de 60/65 kg. Hay dos formas de calcularlo, una llevando una balanza (tipo baño) y otra forma, la más usual, es tratar de levantar la lanza con las dos manos, partiendo de que normalmente no somos forzudos, nos deberá costar levantarla un poco, no demasiado. Si el esfuerzo es muy grande o imposible, es que lleva exceso de peso en el cofre o en los tambuchos interiores delanteros; si la elevásemos con facilidad, es que la caravana tiene más peso en la parte trasera, entonces será totalmente inestable y con bastante riesgo de vuelco; en estos casos, procuraremos hacer algunos cambios para mejorar la situación. Aunque sabemos que no siempre es posible, habrá que intentarlo.


Bombonas y Gas

Ya que hemos citado las bombonas de gas, es un tema donde, con frecuencia, los campistas nos preguntamos qué tipo de bombona y gas utilizar. Pues bien, diríamos que depende de dónde y cuándo. Si es verano, no hace falta la calefacción, por lo que el consumo será bastante moderado, entonces lo mejor es decantarse por la botella azul de Camping Gas, que encontraremos sin dificultad en cualquier cámping, ferretería o grandes almacenes. Pero si es invierno, habría que elegir la bombona de Repsol-Butano, que dura bastante más, pero hay un detalle que no se debe pasar por alto y es que este tipo de gas, con temperaturas inferiores a los 0º, no gasifica y los aparatos (cocinas, estufas) no funcionan, por lo que habrá de proveerse de gas propano, que no tiene este problema. Aunque existen otras alternativas todavía no muy extendidas como son las bombonas nuevas de Repsol, que ocupan la mitad de espacio y pesan también muy poco, serán muy interesantes cuando su distribución sea mayor que la actual. También las nuevas bombonas grandes de Cepsa, fabricadas en aluminio inoxidable, con un peso bastante inferior a las normales pero que también se distribuyen en muy pocos sitios. Un detalle, llevar siempre una llena de repuesto, pues normalmente se acaba cuando no hay posibilidad de comprarla inmediatamente (ya se sabe.... la ley de Murphy).


Frigorífico

Las diferencias con los que tenemos en nuestras casas son muchas; una de ellas, el sistema de funcionamiento. El de las caravanas se llama de "absorción", básicamente funcionan con la diferencia de temperatura entre el calentador interior y la temperatura ambiente exterior, enfrían menos y más despacio; de hecho, cuando la temperatura exterior llega a los 40º o más, simplemente no enfría nada. Por eso hay que procurar dejar a la sombra el lateral donde esté situado el frigorífico. Una solución para aumentar el frío unos 5 ó 6 grados, que ya es bastante, es colocar un ventilador pequeño, del tipo que llevan los ordenadores, en la parte trasera debajo del evaporador para que expulse el aire caliente. Además se le puede colocar un termostato para que el ventilador sólo funcione cuando haga falta y así se evitará ruidos, sobre todo de noche.

También es interesante poder conectarlo un día antes de partir; si en el párking no hay corriente eléctrica, podemos dejarlo a gas, no hay ningún peligro y así el día de la partida estará a punto para llenarlo.

Si os preguntáis si se puede circular con el frigorífico funcionando, hay que decir que sí, con dos sistemas, uno a 12 V con la batería del coche, no es que enfríe mucho, pero mantiene el frío que tenga, teniendo mucho cuidado cuando paréis el coche, puede que se "chupe" toda la batería y al ir a arrancar no se pueda. Otro sistema es llevarlo a gas; hay que aclarar que no está prohibido circular funcionando con este combustible. Que las medidas de seguridad que tienen evitan cualquier fuga en caso de accidente. No hay que olvidar que existen multitud de taxis funcionando a gas. Pero que cada uno actúe como crea conveniente.